Correr es una de esas actividades que la gente dice que les engancha, ya que es una actividad que mezcla perfectamente el hacer ejercicio con la diversión, lo cual lo hace el vicio de todo corredor.

El running nació ya hace algunos años, pero es más popular que nunca. Consiste en correr una distancia más a menos larga a una intensidad media baja, la cual dependerá de la distancia que quiera recorrer el corredor

La gracia de correr no es ir muy deprisa ni aguantar mucho, sino de poder hacer todo esto sin cansarnos demasiado y gozando de una buena línea y de una buena forma física cuando lo hacemos, ya que no olvidemos que salimos a correr para tener una mejor forma física y ser el mejor corredor.

Lo bueno de correr es que es una actividad física que no desgasta mucho, es una actividad gratuita, es una actividad que se puede realizar en cualquier parte del mundo y es una actividad con grandes beneficios para la salud del corredor.

Gracias a todos estos beneficios, cada vez hay más personas que deciden salir a correr para así mejorar su salud, su forma física y además hacer todo con diversión y con buen royo.

Eso si, no vale hacer como Forrest Gump y echar a correr con la primera ropa que pillemos. Para poder echar unas carreras como se deben echar, debemos hacerlo con un poco de cabeza, teniendo en cuenta varios consejos que nos pueden salvar la vida y que nos van a ayudar a tener una mejor experiencia a la hora de ir a correr.

He recopilado unos 10 consejos que te servirán en tu tarea de correr distancias largas con seguridad. Sigue estos consejos si quieres tener una buena forma física, si quieres disfrutar corriendo y si quieres hacer todo esto sin que haya accidentes ni lesiones en el proceso.

Ropa y calzado correctos

Lo primero que debemos saber a la hora de ir a correr es que debemos llevar la ropa adecuada para esta tarea. Mucha gente sale a correr con el primer chándal y las primeras zapatillas que pilla, lo que es un tremendo error. Lo primero que debes mirar es el pantalón, ya que si es demasiado estrecho, te van a salir rozaduras. La mejor opción son unas buenas mallas ajustadas de correr. En cuanto al calzado, deben ser zapatillas resistentes, con una buena suela que permita correr sin desgastarse y con una buena transpiración. También lleva una camiseta que te deje correr sin estorbar y si es necesario, ponte una bandana en el pelo para evitar que caiga el sudor a tus ojos.

Hacer un buen calentamiento

Ahora vamos con el segundo paso, el cual es hacer un buen calentamiento. Calentar nos sirve para poder al músculo en situación de esfuerzo, es decir, para que cuando hagamos un esfuerzo, el músculo ya haya tomado temperatura y se pueda hacer mejor. Si no calentamos bien, podrías lesionarte por el cambio brusco de temperatura, así que debes hacerlo siempre. Empieza realizando unos ejercicios de movilidad articular en la parte de abajo de tu cuerpo y luego en la parte de arriba. Luego anda durante 500 metros muy deprisa, para que el músculo entre un poco más en calor.

Empezar poco a poco

Si acabas de empezar en este mundo, no esperes ser un maratoniano el primer día que saliste a correr. Empieza poco a poco, es decir, con una intensidad baja, con una distancia que puedas hacer y luego vete subiéndola. De esta manera, vas a evitar sobrecargarte, vas a evitar todo tipo de lesiones y vas a poder pasártelo mejor corriendo, ya que no vas a ir ahogado y no vas a llevarte una gran frustación por tener un objetivo demasiado ambicioso al principio.

Correr con una buena técnica

Correr tiene su técnica aunque parezca sencillo. Si corremos con una técnica incorrecta, estamos multiplicando el riesgo de lesionarnos, lo que es algo que nunca queremos que ocurra. Para correr con una buena técnica, intenta sincronizar tus brazos y tus caderas con tus pies, intenta no pisar plano, sino pisar primero con la punta y luego con el talón, para que así puedas amortiguar el peso y no lesionarte. También mira siempre al frente, sin arquear nunca la espalda y mueve un poco los brazos para darte un mayor impulso aerodinámico a la hora de correr.

Controlar la respiración

Ahora nos toca controlar la respiración, una tarea complicada, ya que si respiramos involuntariamente, nos vamos a quedar sin aire enseguida. Se trata de coger mucho aire y de soltarlo lentamente a la vez que corremos. Trata de estar siempre con suficiente oxígeno, de respirar despacio y de dejar que el aire penetre en el pulmón. Una vez hayas hecho todo esto, vas a poder controlar mucho mejor tu respiración al correr, logrando así una mejor técnica y un mayor aguante.

Hidratación correcta

Ahora vamos con el tema de la hidratación, la cual debe ser muy correcta a la hora de hacer deporte, tanto si es de baja intensidad como si es de alta intensidad. La hidratación post carrera es algo fundamental, ya que debemos beber mucha agua cuando acabemos de correr, para reponer todos los líquidos que hemos perdido y no alterar así el PH de la piel. Te aconsejo no beber mientras corres, ya que perderás el ritmo y llenarás el estómago de agua, lo que podría provocarte el vómito.

Luchar por lograr tus objetivos

Debes ponerte unos objetivos progresivos a la hora de correr, ya que si no haces esto, te vas a estancar. Si por ejemplo estás un año corriendo tres kilómetros en un tiempo de 18 minutos, tu forma física se habrá quedado estancada, así como tu peso corporal y tu resistencia. Así que ponte objetivos a cumplir, que deben poder hacerse poco a poco. También deben motivarte, ya que si te pones unas metas muy elevadas al principio, no vas a conseguir la motivación que te hace falta para lograr tus objetivos tanto a corto como a largo plazo. Tampoco deben ser objetivos muy fáciles, porque sino te estancarás.

Tener constancia y paciencia

La constancia es clave, es decir, que no solo debes tener un objetivo en mente, sino que también debes luchar por seguir cumpliéndolo, por mucho que te canses y por mucho que te cueste. Debes ser un auténtico luchador si quieres ser bueno en esto, ya que esto es puro esfuerzo.

Estirar al final de correr

Cuando hayas acabado de correr, no pares del todo, sino que estate un rato andando para enfriar por completo tus músculos. Una vez tu corazón haya vuelto a la normalidad, estira tus músculos para seguir enfriando, ya que así vas a lograr evitar lesiones de corredor por los cambios bruscos de temperatura en el músculo y en las articulaciones.

Descanso

El descanso es fundamental  para el corredor si quieres que tus músculos se desarrollen. El cuerpo humano tiene un límite, el cual no se debe sobrepasar. Aunque sea importante ser un luchador y vencerte a ti mismo, también debes darte un merecido descanso, para que el cuerpo sea más eficiente a la hora de realizar ejercicio. El descanso se hace de varias formas, en primer lugar, durmiendo las horas suficientes y en segundo lugar, dejando varias sesiones de descanso entre sesión de correr y sesión de correr,solo así lograrás resultadsos.

 

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