¿Pasas el verano con la sensación de que te falta algo? ¿Deseas poder meterte en el agua y disfrutar por completo? Nadar es una habilidad importante para moverse en el agua, tanto en el mar como en las piscinas. Además este ejercicio aporta ligereza y relajación.
Por otro lado muchas personas se defienden y nadan en cierta forma, pero, ¿lo hacen correctamente? ¿Nadan de la mejor forma posible? ¿Manejan distintos estilos?
La natación es uno de los mejores deportes aeróbicos que existe, puesto que con él trabajas casi todos los músculos del cuerpo. Además se considera un deporte de bajo impacto. Esto quiere decir que el cuerpo apenas sufre mientras estás practicando este ejercicio.
¿Te gustaría adentrarte en el mar o en la piscina sin preocupaciones, simplemente disfrutando de un rato de relajación o de ejercicio? ¿Quieres aprender cómo nadar? ¿Quieres aprender diversos estilos de nado? Entonces este artículo es para ti. Sigue leyendo para saber cómo nadar.
Si deseas aprender a nadar por primera vez no te preocupes casi todo el mundo puede lograrlo, unos con más rapidez que otros, pero con estos pasos que vamos a darte a continuación lo conseguirás.

Pierde el miedo

Antes de empezar con los pasos técnicos debes perder el miedo y sentirte tranquilo en el agua. El miedo es la primera causa por la que mucha gente no disfruta del agua y además no ha aprendido a nadar bien.
Que dejes de temer que puedas ahogarte no significa que te lo tomes todo como un juego y con ligereza, pues sí que es verdad que los riesgos existen y que los accidentes ocurren, incluso para los nadadores expertos o profesionales la completa seguridad no es una garantía.

Consejos de seguridad

No obstante siempre que tengas cuidado y cumplas con estos consejos de seguridad podrás nadar con total tranquilidad y minimizar los riesgos.
Nada siempre con gente cerca. Procura ir a nadar con una persona que tenga esta habilidad mucho más desarrollada que tú, y si no que al menos hayan más personas cerca tuyo. Nunca salgas a nadar solo.
Vigila la profundidad. Mientras estés aprendiendo a nadar permanece siempre en zonas donde puedas ponerte perfectamente de pie sin que el agua pase de tu cuello. De este modo siempre podrás levantarte y estar a salvo si algo ocurriese o si te pusieses nervioso.
El clima. Si vas a nadar en la playa debes ver el tiempo siempre antes. Nunca se debe ir a nadar con mal tiempo como lluvias, fuertes vientos o tormentas. Además si estás en el agua y notas algún cambio repentino en el clima lo mejor que puedes hacer es salir del agua y ponerte a cubierto.
Las corrientes. Algunas corrientes marinas pueden llegar a ser traicioneras por lo que mientras estés empezando al menos procura nadar en piscinas o en aguas marítimas sin corrientes. Si después quieres probar a nadar con corrientes siempre debes observar y averiguar cómo funciona la corriente, por ejemplo si atrae a mar abierto o si empuja hacia la costa.
La temperatura. La temperatura del agua en la que vayas a nadar también es importante puesto que el agua muy fría puede entumecer tus extremidades impidiéndote moverlas como debes.

Cómo nadar
Aprende a flotar

Aprender a flotar será lo primero que debemos aprender antes de comenzar a nadar. La sensación de relajación y de libertad que se experimenta flotando es maravillosa, además nos será de mucha utilidad en momentos en que necesitemos descansar mientras estemos nadando en aguas profundas.
Para empezar puedes agarrarte de algún borde de la piscina o de algún acompañante en el mar. Mientras te estés sujetando con las manos deja que tus piernas floten. No las controles, tan sólo déjalas libres. A continuación puedes agarrarte con una mano y tumbarte para comenzar a flotar con todo el cuerpo. Puedes flotar de espaldas, lo que suele ser mucho más sencillo, pero al tener la cara en el agua no puedes respirar y recuperarte, por lo que lo mejor es aprender a flotar boca arriba. Es importante que te encuentres cómodo y relajado mientras lo haces, aunque al principio puede darte un poco de apuro e incluso te puedes sentir incómodo cuando notas el agua cerca de tus oídos.
Para flotar boca arriba estira tu cuerpo por completo. Estirar las piernas y brazos formando una cruz suele ayudar a dar una mayor estabilidad. Tu nariz y boca estarán fuera del agua, pero tus oídos no. A la hora de flotar piensa que la mitad de tu cuerpo quedará bajo el agua y la otra mitad fuera. Para empezar y conseguir la postura mantendrás el equilibrio con tu estómago y tu espalda. Si haces un poco de fuerza para sacar barriga, conseguirás flotar. En cuanto te acostumbres a esta sensación y estas posturas flotar te resultará muy sencillo y gratificante.

Aprendiendo a movernos en el agua

Los primeros movimientos que aprenderemos para nadar será patalear. Estos son los movimientos que haremos con nuestras piernas y que nos permitirán coger empuje, avanzar o flotar. Para ello comienza moviendo tus piernas mientras que estés flotando, esto te permite ver cómo se mueve tu cuerpo según qué movimientos. También podemos usar un flotador, tanto para ponernos boca abajo como boca arriba mientras pataleamos. Gracias a estos ejercicios veremos cómo de lejos puedes llegar con una patada. Usar flotadores al principio es una gran ventaja, pues te estarás centrando únicamente en la técnica del pataleo y librarás tu mente de estar atento a mantenerte a flote y con la cabeza fuera del agua. Existen diferentes técnicas de pataleo que pueden ayudarte a nadar y a moverte.
Pataleo bailarina. Con esta técnica moveremos las piernas una cada vez dando pequeñas patadas, a la vez que estiramos las puntas de los pies (como hacen las bailarinas), de este modo sentirás una mayor flexibilidad en la zona de los tobillos.
Patada giratoria, patada de waterpolo o patada eggbeater. Esta técnica es la más usada cuando se pretende descansar y mantener la parte superior del cuerpo (cabeza y hombros) fuera del agua. Te permite recuperarte y mantenerte a flote cuando no haces pie. Además es muy usada en deportes acuáticos, como el waterpolo. Para hacer los movimientos correctamente ponte en posición vertical dobla tus piernas flexionando las rodillas y separa las piernas, deben quedar un poco más abiertas que el ancho de tus caderas. Ahora vamos a hacer los movimientos. Debes mover tus piernas como si estuvieses montando en bicicleta, trazando círculos, pero ten presente que una pierna debe ir hacia adelante a la vez que la otra va hacia atrás. Esto puede resultarte confuso al principio, pero no te agobies, ya que con un poco de práctica lo conseguirás hacer fácilmente. Recuerda la importancia de esta técnica para mantenerte a flote.
La patada de braza. La patada de braza es útil para avanzar y coger empuje mientras estamos nadando. Para realizarla vamos a juntar completamente las piernas, desde el muslo hasta los tobillos. A continuación flexiona las rodillas hacia adelante formando un ángulo de 90 grados. Después separa la zona de las espinillas llevando cada pie hacia su lado correspondiente en círculos. Los muslos deben permanecer juntos todo el tiempo mientras hacemos los movimientos circulares. (Abre cada pierna trazando un medio círculo, la pierna derecha hacia la derecha y la izquierda hacia la izquierda, y al final del trazado deben volver a unirse los tobillos antes de volver a repetir el movimiento).

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Técnicas de natación

Existen diferentes estilos de natación, veamos algunos:
Nado de crol. Aunque pueda parecerte un estilo profesional, es realmente sencillo y el que mejor te permite moverte y avanzar en el agua, por lo que aprender este estilo es de lo más recomendable para principiantes.
– Crol hacia atrás. Para nadar hacia atrás debes tumbarte sobre tu espalda, mantenerte a flote y mover tus piernas pataleando a la vez que realizas movimientos circulares con tus brazos. El movimiento correcto es levantando el brazo recto fuera del agua, llevarlo hacia atrás pegado a tu cabeza y cuando llegamos atrás del todo, ya dentro del agua dobla un poco el brazo para que vuelva a la posición inicial pegado a tu cuerpo. Realiza este movimiento alternando los brazos. Además recuerda que los dedos de las manos deben estar los más unidos posibles y las manos bien derechas.
– Crol hacia adelante o estilo libre. En este caso nos tumbaremos con el cuerpo boca abajo manteniéndonos a flote. Con el pataleo te impulsarás hacia adelante a la vez que te ayuda a mantenerte a flote. A la vez debes mover tus brazos con el movimiento de crol. (Saca el brazo del agua, llévalo hacia adelante y bájalo para meterlo en el agua. Poner la mano en forma de cuchara te ayudará a empujar el agua hacia atrás y luego volver a comenzar.) Debes repetir el movimiento alternando cada brazo. La cabeza estará principalmente bajo el agua, por lo que para respirar debes sacar la cabeza girada hacia un lado, de forma que puedas coger el suficiente aire bajo el brazo que estés levantando en ese momento. Lo ideal sería que respirases siempre bajo el mismo brazo, por lo que prepárate para aguantar lo que puedas y respirar cada dos brazadas, o incluso más si tu capacidad pulmonar te lo permite.
Nadar estilo perrito. Más que nadar este estilo te permite mantenerte a flote y moverte ligeramente. En este caso mueve tus piernas con el movimiento waterpolo que vimos antes y mientras separa los brazos flexionándolos ligeramente delante de tu cuerpo y haz movimientos circulares con la mitad de tu brazo (desde las manos hasta los codos).
Otro estilo que puede serte de gran utilidad es aprender a salir a la superficie desde el fondo. Para ello debes poner tus manos en vertical por encima de la cabeza bien rectos, a continuación los bajarás rápidamente a la vez que pataleas, de este modo ascenderás con mayor velocidad. Repite los movimientos cuantas veces sea necesario hasta que consigas salir a la superficie.

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Técnicas y estilos avanzados

Después de practicar los estilos básicos, y que ya te muevas y los realices con soltura podrías decantarte por probar otros estilos un poco más avanzados. Estos estilos te darán mayor rapidez en tus movimientos a la vez que gastas menos energía en hacerlos. Algunas de estas técnicas son la brazada de lado, nado de pecho, brazada de mariposa o la brazada de mariposa.

Clavados

Una vez que te sientas cómodo en el agua y que hayas aprendido a moverte libremente por ella, también podrías intentar aprender a hacer clavados. Los clavados son formas diferentes de meterte en el agua y comenzar seguidamente con las brazadas. Además es mucho más divertido e interesante comenzar con distintos clavados tus ejercicios de natación. Algunos clavados son el de cabeza, el clavado hacia atrás y el clavado giratorio.
Para hacer clavados es importante que siempre te asegures que cuentas con una profundidad adecuada para realizarlos con seguridad y evitar accidentes. La profundidad del agua siempre debe ser como mínimo de un metro y medio más que tu altura, aunque es mucho más recomendable que sea el doble de tu altura.

Consejos para nadar

  • Quizás te sea de gran utilidad usar gafas protectoras de natación. Estas mantendrán tus ojos a salvo si el contacto con el agua te molesta, además te permitirán abrir los ojos bajo el agua y ver con total claridad. Las gafas deben quedar bien sujetas y pegadas a la cara para evitar que entre agua por ellas.
  • Practica aguantar la respiración bajo el agua así como a exhalar bajo el agua, tanto por la nariz como por la boca, esto incrementará tu capacidad pulmonar y te dará mayor seguridad.
  • Prácticamente en todas las piscinas es obligatorio el uso de gorros de natación por motivos de higiene y evitar la acumulación de pelos y restos en el agua. Además es un buen recurso para evitar que se dañe el pelo por el contacto continuo con el cloro. Hay de muchos tipos, materiales, colores y estampados, pero elige un modelo que no te apreté en exceso, ya que podría causarte dolores de cabeza innecesarios.
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