Una de las cosas que más nos gustaría a los que nos gusta salir a correr,  es poder correr sin cansarse, algo que hoy en día parece imposible, pero que parece que mucha gente si que consigue hacer.

Correr es una buena sensación, ya que cuando vamos nos sentimos vivos, estamos haciendo deporte, estamos sintiéndonos muy bien por las endorfinas y finalmente estamos haciendo amigos si salimos a correr todos juntos.

Sin embargo, muchas veces acabamos demasiado cansados al hacer una determinada carrera, algo que sin duda no nos gusta, ya que la sensación de no tener aire, de tener las piernas cansadas y de no poder correr de la forma que queremos a nadie le gusta, sin lugar a dudas.

Imagínate poder correr sin cansarte, con todos los beneficios que supone el correr y con todo el entretenimiento, pero sin ahogarnos y sin el malestar que nos supone correr largas distancias. Sin duda parece algo imposible, una auténtica utopía irrealizable.

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Sin embargo, seguro que has visto gente que corre 10 kilómetros y ni se inmuta o incluso gente que es capaz de correr maratones y acabarlas bien, prácticamente enteros, cuando tú no eres capaz ni de correr 5 kilómetros sin estar ahogado entero.

Eso quiere decir que es perfectamente posible correr sin cansarte o al menos, lograr correr más y cansarnos menos, pudiendo llegar a la meta entero.

No sólo es posible, sino que nosotros conocemos exactamente la forma de poder hacer todo esto. Tan sólo tienes que seguir leyendo para saber cómo correr sin cansarse.

Instrucciones

  1. Controlar el ritmo:
    Lo primero que debemos saber a la hora de poder correr sin cansarnos, es saber que el ritmo de carrera lo es prácticamente todo la hora de esto. Lo que se debe saber, es que el cuerpo produce el cansancio cuando no puede seguir el ritmo que le estamos dando, algo que hace para que paremos. Si queremos correr sin el incómodo sentimiento de que estamos cansado, debemos tener en cuenta que lo más importante es controlar el ritmo, ya que si el ritmo es adecuado, vamos a poder aguantar lo que nos echen. Lo primero de todo es correr a un ritmo en el cual vayamos cómodos, en el cual no tengamos que esforzarnos mucho para poder mantenerlo. En segundo lugar, debemos tratar de encontrar un ritmo que sea constante, es decir, que si vamos a 12 kilómetros por hora, siempre se debe ir a esta velocidad, sin variarla para no cansarnos en exceso por los cambios de ritmo.
  2. Controlar la respiración:
    Hubo una época hace años en la que me aficioné a ir a correr todos los días. Yo entonces no era un chico deportista y por lo tanto, me cansaba enseguida. Sin embargo, descubrí un truco para poder aguantar más, la respiración. Realmente en los ejercicios aeróbicos como correr, la respiración es muy importante, casi siendo la parte más importante de todo, ya que si no tenemos oxígeno suficiente nos vamos a cansar. Si no queremos luego jadear, debemos encontrar un ritmo de respiración profundo, concentrarnos en mantenerlo constante y tratar de que este se mantenga estable durante todo el tiempo que lo estamos haciendo. Una vez que lo hayamos conseguido, recuérdalo y hazlo siempre, ya que cuando te quieras dar cuenta, lo vas a hacer de manera inconsciente y no te vas a cansar nunca más cuando vayas a correr.
  3. Controlar el terreno:
    Mucha gente está igual acostumbrada a correr en plano y cuando cambia de plano, va a sufrir las consecuencias y se va a cansar o va a cansarse demasiado poco. Por este motivo, debes controlar siempre el terreno en donde vas a correr, ya que no es ni parecido correr en plano que correr en cuesta. En las cuestas, tenemos que hacer el doble de esfuerzo para recorrer la misma distancia y por este motivo, nos vamos a cansar mucho más aunque recorramos incluso menos distancia que en plano. Por este motivo, cuando planifiques tus rutas para ir a correr, debes tener en cuenta donde vas a correr, ya que si hay cuestas, te vas a cansar más y lo debes tener presente. También ten en cuenta que si corres en terreno en mal estado, vas a tener más problemas para correr que si lo haces en terreno en buen estado como asfalto, así que ten en cuenta eso también.
  4. Conocer tus límites:
    Volviendo a la historia de cuando corría todos los días, se me ocurrió apuntarme a una carrera popular. Como no conocía mis límites, traté de seguir el ritmo a los de adelante, algo que me pesó, puesto que me desfondé y acabe reventado, muy cansado y sin poder recorrer la distancia que me había propuesto. Lo que no me daba cuenta es que yo si era capaz de correr los 6 kilómetros de la prueba, pero a un ritmo mucho más lento del que lo hacía la gente que corría en cabeza. Por este motivo, todavía tenía mis limitaciones y las tendría que haber respetado, puesto que de ese modo aunque no hubiera ganado, sí que hubiera logrado correr los kilómetros sin descansar, algo que me hubiera gustado conseguir. Por este motivo, no corras mucho más de lo que estás acostumbrado, tanto en velocidad como en distancia si no quieres acabar cansado.
  5. Practicar mucho e ir poco a poco:
    El siguiente paso que debemos dar es practicar mucho y correr bastante para ir mejorando poco a poco, algo que nos permitirá ir superando los límites y que algunas distancias nos dejen de costar. Irónicamente, para correr sin cansarnos, debemos cansarnos todos los días, ya que es la única forma de ir superando límites. Por ejemplo, si no eres experto en correr precisamente, empieza corriendo un kilómetro haciendo jogging(corriendo muy lento) hasta que te deje de cansar. Luego sube a kilómetro y medio y sube un poco el ritmo, luego sube a dos kilómetros y así hasta lograr tu objetivo. Yo pasé de correr 1 a 6 kilómetros en dos meses saliendo todos los días, algo que conseguí también gracias a controlar el terreno y la respiración de la manera correcta. Una vez que lo hice, pude correr sin cansarme y un poco más deprisa cada día, ya que había que tratar de superar el crono cada vez que se iba a correr. Al final lo que quiero decir con todo esto es que aunque ahora te canses, al final podrás correr así sin esfuerzo, ya que el cuerpo habrá mejorado sus características para que puedas correr más deprisa y a mayor velocidad.
  6. Entrenar tu capacidad pulmonar en otros deportes:
    También se puede mejorar lo de correr haciendo otros deportes que no tienen por qué involucrar el correr. Por ejemplo, si realizas deportes como la natación, vas a poder coger buen fondo que luego te servirá a la hora de correr. Así que si por ejemplo ahora mismo no puedes correr absolutamente nada, empieza por un deporte parecido que te imprima ese cansancio, para así coger fondo y poder empezar a correr cansándote un poco menos. Además de eso, también puedes hacer deportes como el fútbol o el baloncesto, en los cuales se corre bastante, pero de otra forma más entretenida. Por este motivo, al final vas a poder lograr tus objetivos de distinta forma, pero de una forma similar, es decir, con mucho esfuerzo.
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