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El organismo se encuentra compuesto por sistemas que regulan y mejoran el funcionamiento del mismo, y se encuentran integrados por los órganos. Ellos son: sistema muscular, sistema óseo, sistema digestivo, sistema respiratorio, sistema nervioso, sistema urinario, sistema endocrino, aparato reproductor, sistema linfático, sistema inmunológico, y por supuesto, el sistema circulatorio. Este último, está compuesto por el corazón y los vasos sanguíneos, los cuales a su vez, son los responsables del circulamiento de la sangre por el cuerpo, suministrando oxígeno y nutrientes al resto de los órganos. Asimismo, se encuentra compuesto por las células sanguíneas.

El sistema cardiovascular –como también es conocido- funciona para transportar los alimentos y el oxígeno a las células, recogiendo a su paso los desechos metabólicos que deberán ser eliminados por los riñones en el proceso normal de la orina. Mediante el aire que es exhalado por los pulmones, también se eliminan los desechos.

Como lo mencionamos, cada sistema que compone al organismo humano, está integrado a su vez por diferentes órganos. Estos últimos, son estructuras corporales con tamaños y representaciones diferentes. Igualmente, se encuentran compuestos por masas celulares, denominadas tejidos. Los cuales desempeñan funciones vitales y específicas dentro de la anatomía humana, marcando su firme funcionamiento.

En tanto, el corazón es el órgano más importante del sistema circulatorio, tanto en los animales como en el ser humano, como entes vivientes. En el hombre, es el músculo encargado de bombear sangre a todo el cuerpo.  Dicho bombeo es impulsado mediante los movimientos de sístole y diástole. En sí, el primero corresponde a la contracción del corazón, para expulsar la sangre al resto de los tejidos. Mientras que, el segundo movimiento, concierne a la relajación del músculo para recibir la sangre bombeada por los tejidos. Así, se forma lo que conocemos como ciclo circulatorio, compuesto por los dos  movimientos integrados anteriormente.

Derivado a ello, el corazón es el músculo que más trabaja dentro del cuerpo humano. Pues, se ha calculado que late alrededor de 115.000 veces durante el día, deduciéndose, que palpita 80 veces por minuto, lo que vendría siendo, anualmente, 42 millones de veces. Por ende, aun cuando nos encontremos descansando, el corazón continúa trabajando, bombeando alrededor de un millón de sangre, medida en barriles.

En relación a lo anterior, los latidos del corazón corresponden a la frecuencia cardíaca, la cual está representada por el número de veces que se contrae el músculo por unidad de tiempo. Puede medirse al momento del reposo del cuerpo humano, o cuando este, se encuentre en actividad. Por lo que, variará el resultado; el cual es expresado en pulsaciones. Por ende, para conocer las palpitaciones del ser humano, se debe tocar el pulso del mismo, y calcular.

Así, el pulso de una persona es aquella palpitación provocada por la expansión de sus arterias a causa de la circulación de la sangre, la cual es bombeada por el corazón. Para determinarlas y conocer cuántas son por segundos, se deben palpar las zonas donde las arterias están más próximas al tacto humano, es decir, la piel. Por ello, es costumbre medir las palpitaciones a nivel del cuello, la sien, y por supuesto, la muñeca.

Por ello, la medición del pulso resulta relevante, pues, proporciona información imprescindible sobre la salud de la persona, y mediante él, se puede determinar cualquier desviación que se esté presentando en la frecuencia cardíaca normal, lo que podría deberse a alguna enfermedad. Asimismo, la frecuencia del pulso ayudar a definir si el corazón de la persona está bombeando la sangre necesaria para el mantenimiento del resto de los órganos.

Por ello, si no sabes cómo medir el pulso y «¡cuántas son las pulsaciones normales!», a continuación, te explicamos.

Que Necesitas

Instrucciones

El pulso se considera el elemento básico e imprescindible para conocer el grado de intensidad con el que se está desarrollando un esfuerzo físico. Además, revela la aptitud física que desempeña la persona. Así, el pulso, es una onda originada en el corazón y trascendida a través de todas las arterias. Este, se produce una vez que el corazón se contrae –originando un latido- haciendo circular la sangre por el resto del cuerpo. Igualmente, determinar el pulso que tiene una persona controlará el grado de exigencia e intensidad de los ejercicios físicos que practica. Por ende, debe ser tomado antes, durante y después del entrenamiento. A continuación, te indicamos y «¡cuántas son las pulsaciones normales!», y cómo medir el pulso.

¿Cuántas son las pulsaciones normales?

Las pulsaciones normales varían de acuerdo a la influencia que ejercen algunos factores, como, edad, sexo, hemoglobina, peso corporal, entre otros. Entonces, las cifras normales de las pulsaciones, se clasifican por edad, una vez considerado el resto de los factores.

  1. Recién nacido: edad (0 – 30 días), lo ideal, es que presente pulsaciones alrededor de las 70 a 190, pulsaciones por minuto.
  2. Bebés: edad (01 – 11 meses), lo adecuado, es presentar de 80 a 120 pulsaciones, por minuto.
  3. Niños: edad (01 – 10 años), son idóneas las pulsaciones alrededor de 70 a 120, por minuto.
  4. Adolescentes y adultos: sus pulsaciones convenientes, son de alrededor 60 a 100 latidos por minuto.

Frecuencia cardíaca fuera de las cifras normales de las pulsaciones

Una vez ubiques tu edad en las cifras anteriores, y notes que hay un ligero o gran descontrol, bien sea, por estar por encima o por debajo de los valores idóneos, puede deberse a dos principales causas:

  1. Taquicardia: se presenta cuando los valores de pulsaciones, están por encima de los valores normales.
  2. Bradicardia: esta, ocurre cuando los valores de pulsaciones, están por debajo de los valores normales.

Zonas y/o puntos para tomar el pulso

La facilidad para palpar el pulso viene determinada por la presión sanguínea de la persona, por ende, ubica una parte de tu cuerpo donde la arteria pueda comprimirse contra un hueso. De esta manera, las zonas más frecuentes, son:

  1. Punto radial (muñeca): se encuentra situado en la cara posterior de las muñecas, entre el tendón radial del carpo y la arteria radial.
  2. Punto ulnar: ubicado en el lateral de la muñeca, acercándose lo más posible al dedo meñique, donde se podrá palpar la arteria radial.
  3. Punto dorsal del pie: ubicado en el empeine del pie, allí, se ubica la arteria dorsal del pie.
  4. Punto tibial posterior: ubicado detrás del tobillo, bajo el  maléolo medial, allí, se ubica la arteria tibial posterior.
  5. Punto femoral: ubicado en el muslo de la pierna, allí, se ubica la arteria femoral.
  6. Punto poplíteo: ubicado en la parte posterior de las rodillas, en la fosa poplítea.
  7. Punto carótida: ubicado a la altura del cuello, allí, se encuentra la arteria carótida.
  8. Punto temporal: ubicado en el área de la cien, diagonal a las orejas, allí, se ubica la arteria temporal.

¿Cómo tomar el pulso?

Una vez, que te hemos mencionado cuántas son las pulsaciones normales, y los diferentes puntos en el cuerpo donde puedes palpar las arterias superficiales, te explicaremos el procedimiento para tomar y calcular el pulso. En este ejemplo, utilizaremos el punto radial. Para ello,

Necesitarás

  1. Un reloj con segundero.
  2. Pluma y libreta, para anotar los datos.

Procedimiento

  1. Posición: toma asiento cinco minutos antes de palpar la zona indica. Ten a mano, el reloj con segundero.
  2. Remover: retira cualquier elemento incómodo o que ejerzan presión en tu muñeca, como el reloj o brazaletes. Mantén tu mano hacia arriba con el codo ligeramente flexionado.
  3. Presione: utilizando los dedos índice y medio de la otra mano, presiona la muñeca. Para sentir las pulsaciones, es importante que ubiques tus dos dedos debajo del tendón que se une al dedo pulgar, debajo de la muñeca. Presiona firmemente, y siente tu pulso.
  4. Observar el segundero: una vez coloques los dedos sobre la arteria radial, observa el segundero del reloj, cuando se ubique en las 12; cuenta los latidos durante 30 seg. Luego, anota el resultado con la pluma, en la libreta, multiplica por 2 y obtendrás tu frecuencia cardíaca en pulsaciones por minuto.
  5. Pulso irregular: si por el contario, posees un pulso irregular, presentando dificultad para contar los latidos; cuenta por un minuto y no multipliques. De esa manera, podrás determinar tu frecuencia cardíaca en pulsaciones por minuto.

Consejos

Conocer cuántas son las pulsaciones normales, te permitiría salvar tu vida ante cualquier descontrol que padezcas y no puedas asistir al médico en primera instancia. Por ello, anteriormente te indicamos las cifras estándar de pulsaciones de acuerdo a la edad. En tanto, a continuación, te mencionamos unos útiles consejos que te guiarán.

  1. Al momento de medir las pulsaciones, es importante no haber consumido estimulantes como cafeína o nicotina (entre otros); pues, aumentaran tu ritmo cardíaco.
  2. Si posees un pulso irregular, y obtienes una frecuencia cardíaca por debajo de 60 o por encima de 100, acude a tu médico.
  3. Es recomendable que antes de iniciar un plan riguroso de entrenamiento físico, conozcas las pulsaciones que tienes por minuto, antes y después de trotar. Ello, identificara tu aptitud física actual, y te permitirá adecuar tus entrenamientos a los valores arrojados. No te esfuerces de más.
  4. Una vez, hayas calculado tus pulsaciones y notes que hay un ligero descontrol, consulta a tu médico para salir de dudas. Quizá, te confundiste en el momento del cálculo. O, en realidad, se debe a una afección clínica que estás padeciendo. Es preferible realizarse una revisión médica para descartar enfermedades.
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