Ejercicios de Klapp – Cómo Hacer Ejercicios de Klapp

La espalda y toda la columna vertebral, así como todas las posibles dolencias como la artrosis cervical, es una de las partes más sensibles de todo nuestro cuerpo. En todas las acciones de nuestro a día, interviene toda la parte posterior. Por ello, ejercitarla y mantenerla en un buen nivel de salud se presenta como imprescindible. Uno de los mejores métodos disponibles es la realización de ejercicios de Klapp.

La complejidad de la columna vertebral

Es imposible entender la importancia de estas rutinas sin comprender la complejidad de la columna vertebral del ser humano. La espina dorsal está formada por, ni más ni menos, que 33 vértebras separadas por los discos invertebrales. Sin la columna vertebral es imposible que cualquier mamífero pueda mantener el equilibrio y moverse en posición erguida. Además, también actúa como protector de la médula espinal, por lo que su importancia en el cuerpo humano es capital.

Las 33 vértebras se dividen en cinco grupos diferentes formada por siete cervicales, 12 dorsales, cinco lumbares, cinco sacras y cuatro coxis. Entre cada una de estas vértebras podemos encontrar discos blandos de cartílago que actúan de amortiguador y permiten dotar de movimiento a las vértebras. El core también permite fortalecer a la columna vertebral. Todos los músculos abdominales dan soporte a la espalda con la ayuda del resto de músculos y ligamientos.

Muchos se preguntarán que es una espalda sana. Básicamente es aquella que se halla completamente alineada y con una musculatura fuerte que sea capaz de prevenir las contracturas musculares. El ejercicio físico es capital para fortalecer a la espalda. Cuando no se hace deporte, los músculos abdominales y, consecuentemente, los de la espalda se debilitan facilitando a la columna vertebral adoptar una mala postura que pueda acabar suponiendo un problema. Uno de los cuadros médicos más comunes es la escoliosis, una de las principales desviaciones que puede sufrir la columna vertebral.

¿Qué son los ejercicios de Klapp?

Este tipo de ejercicios surgió a principios del siglo XX, desarrollados por el doctor Klapp. Basando sus estudios en la observación de los animales cuadrúpedos (aquellos que utilizan las cuatro extremidades para desplazarse), que se caracterizaban por tener una posición del cuerpo flexionada, este cirujano alemán detectó que este tipo de animales nunca sufrían problemas de columna. La escoliosis, es decir, la desviación de columna, era prácticamente inexistente en este tipo de seres vivos. 

A partir de dicho descubrimiento, Rudolf Klapp concluyó que la posición normal de los humanos sea la principal causante de los denominados problemas de la columna verterbral. La presión que ejerce la fuerza de la gravedad sobre toda la espina dorsal facilita el desequilibrio de toda la parte estática vertebral. Sus pacientes sufrían escoliosis, cifosis, rotoescoliosis, hiperlordosis, radiculopatias y deformaciones torácicas, entre otras. Así su método contaba con múltiples beneficios. En las zonas lordóticas, el raquis cuenta con mayor rango de movimiento y amplitud, la caja torácica tiene mayor libertad de expansión y contracción a cuatro patas y existe una mayor relación constante entre la inclinación de todo el tronco y la curvatura de la columna vertebral.

A partir de aquí, el doctor alemán desarrolló su propio método, que incluye numerosos ejercicios para corregir este tipo de problema. Todos sus movimientos de corrección están basados en colocar al paciente en posición de gateo, como si de un animal cuadrúpedo se tratara. Así, nació lo que hoy en día se conoce como la fisioterapia funcional. Los ejercicios de Klapp están destinados a recuperar la movilidad de la columna, mientras se mantiene y mejora su flexibilidad. Mediante la práctica de estos ejercicios, durante dos horas al día, los músculos, huesos y ligamentos de la zona se fortalecían.

Beneficios de este tipo de ejercicios para la espalda

La puesta en práctica de los ejercicios Klapp cuenta con numerosos beneficios para la columna vertebral. Los más destacados son los siguientes:

  • Mejora la salud de la espalda lo que contribuye a una mejor calidad del paciente en su día a día.
  • Reduce la posibilidad de lesiones en la columna vertebral y la posibilidad de sufrir cualquier tipo de lumbago.
  • Se elimina la gravedad de la columna y se consigue una mayor estabilidad
  • Corrige problemas posturales y facilita llevar pesos tan simples como las bolsas de la compra en un centro comercial
  • Permite la realización de ejercicios de fitness en los que trabajen los músculos dorsales de la espalda
  • Permite adoptar un estilo de vida más activo a partir de la práctica de deporte y, a la vez, menos sedentario.
  • Se gana en flexibilidad, fuerza y elongación de toda la parte de la columna vertebral que se trabaja.

Este tipo de ejercicios estiran el lado cóncavo de la columna y fortalecen toda la parte convexa. Toda la parte cóncava corrige todas sus contracturas, mientras que la otra parte de la espalda se fortalece ganando fuerza y flexibilidad. Previamente, para realizar este tipo de prácticas, es necesario cerciorarse que se dispone de un buen estado histogénico en los músculos que trabajan. Estos son los espinales, interescapulares y abdominales. Obviamente, los resultados dependen de la intensidad, la cura y la regularidad con las que se realicen todos los ejercicios.

Cómo realizar ejercicios de Klapp

Este tipo de ejercicios se dividen en diferentes tipos, en función del objetivo que tenga el paciente al iniciar la terapia con su fisioterapeuta. A partir de la posición inicial en forma cuadrúpeda, se realizan lordizaciones y cifotizaciones. En las lordizaciones altas se trabaja toda la parte dorsal y lumbar a partir de apoyar las palmas de las manos en las rodillas y levantar el tórax. En cambio, en las lordizaciones bajas, el paciente apoya los codos en las rodillas y no las manos. Está más destinado a las cervicales y el dorsal. Por otro lado, las cifotizaciones altas ven como el paciente curva su columna hacia adelante después de apoyar sus manos en sus rodillas teniendo incidencia en la parte alta del dorsal. En las cifotizaciones bajas se realiza el mismo ejercicio apoyando los codos e incidiendo en la parte baja de la columna y el dorsal.

El método de Klapp está compuesto por nueve ejercicios. De estos nueve, seis son estiramientos y los tres restantes de deambulación. Para conseguir estos beneficios es necesario ser regular y  constante en la práctica de las distintas posiciones de ejercicios de Klapp que conocerás a continuación. La posición baja consiste en hundir las escapulas entre los dos antebrazos, para adoptar una postura en forma de cifosis. Las dorsales, entre D1 y D4, pueden movilizarse a la vez que la cadera queda estabilizada. Se consigue el movimiento contrario a la curvatura, mientras que con la cabeza se consigue inhibir. Paralelamente, también se puede adoptar la denominada posición semibaja. En esta, la cintura escapular queda situada en la horizontal a la altura de los brazos. Manteniendo la posición de cifosis, se incide en las dorsales D5 y D7 de manera más selectiva.

Dentro del inventario de ejercicios que ofrece el doctor Klapp también existen las posiciones semierguida y erguida. En la primera, el cuerpo cuenta con el apoyo de las rodillas y los puños situando a la columna vertebral con una movilización en lordiosis que desciende hacia las dorsales D10, D12 y L1, consiguiendo una posición totalmente recta en cifosis. El movimiento que realiza la columna es totalmente contrario a la escoliosis mejorando la curvatura de la espalda. En cambio, en la posición erguida, el ejercicio incide en las dorsales L1 y L3, consiguiendo el mismo tipo de posición en cifosis. En la posición invertida, finalmente, el paciente no utiliza las manos que se mantienen cruzadas atrás. Tirando la espalda un poco hacia adelante se consigue un movimiento en lordosis situado en las dorsales L4-S1.

Además, también existe lo que se conoce como la marcha de Klapp. La marcha habitual se realiza para aquellos pacientes que sufran escoliosis C y se inicia con una posición con brazos y piernas opuestos. Extendiendo el miembro superior izquierdo e inferior derecho se corrige la curvatura dorsal y lumbar a partir de la extensión de dos extremidades que se equilibran con las restantes. La marcha en ambladura, en cambio, se realiza con los brazos y piernas de un mismo lado. Está indicado para los que sufran escoliosis combinadas o en S. Se avanza el miembro superior derecho hasta que el hemicuerpo izquierdo llega a su altura. Aquellos pacientes que sufran hipercifosis o hiperlordosis pueden realizar la marcha alternamente o de miembros homólogos. Se hace avanzar los dos miembros superiores y, tras ellos, los dos miembros inferiores. Así se consigue corregir todas las deformaciones que se puedan tener en las zonas laterales.

Sin embargo, el debate sobre la efectividad de los ejercicios de Klapp ha sido constante en los últimos años. El principal argumento en contra de su realización es su antigüedad, ya que cuenta con más de un siglo de historia a sus espaldas, además de la gran dificultad de ejecución que tienen algunas de las posiciones mayoritarias. Pese a todo, han surgido nuevas técnicas y sigue siendo uno de los principales referentes en las grandes clínicas de fisioterapia a nivel mundial y más recomendados para todos los pacientes.

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