El fútbol es el deporte más practicado y seguido alrededor del mundo. Pese a su origen británico, Sudamérica es el continente, junto con Europa, donde hay más afición a este deporte. Todos los niños sueñan en llegar a ganar el mismo dinero que Leo Messi. El balompie, como todo en la vida, cuenta con numerosos beneficios e inconvenientes para todos aquellos que lo practican.

Las principales prácticas del fútbol

El fútbol, además, es un deporte muy versátil donde conviven numerosos tipos de roles dentro del campo. Para empezar, están los porteros que tienen el objetivo de defender su portería y evitar que les marquen goles que pongan a su equipo por debajo en el marcador. Cuentan con la ventaja que dentro del área pueden jugar con las manos excepto cuando reciben el balón de un pase de su compañero. Sus principales entrenamientos están orientados a potenciar sus reflejos con los pies y con las manos, en diferentes circunstancias como tiros por alto, a ras de césped… A su vez, también intentan que sean jugadores fuertes en el juego aéreo. De hecho, se suele decir que cuando un portero es bueno en esta faceta da mucha tranquilidad a todos los zagueros que le rodean en las jugadas a balón parado.

Para ayudar al portero están los defensas. Su misión es evitar que puedan disparar a portería y sacar el balón jugado. Por ello, el rigor táctico es crucial para conseguir una buena coordinación entre toda la línea defensiva. Así, numerosos entrenamientos están destinados a enseñar a todos ellos a tirar el fuera de juego. Además, también se potencia el juego aéreo, especialmente para enfrentarse a aquellos equipos que gozan de un buen desplazamiento largo de balón y son hábiles en las jugadas de estrategia. Un buen defensa también debe ser capaz de ir bien al corte y, cada vez más, el fútbol moderno demanda buena salida con el balón jugado, imitando el estilo que empezó a utilizar Guardiola en el Barça de los seis títulos.

Una alineación en un equipo de fútbol es completada por los centrocampistas y los delanteros. Los jugadores del centro del campo son los encargados de construir y repartir el juego. Sin embargo, cada vez más existen más  variantes para jugar en el centro del campo. Predomina el fútbol rápido, jugando al primer toque con constantes paredes buscando desarbolar el entramado táctico del equipo contrario. Mientras algunos centrocampistas son especialmente hábiles en el pase, otros son capaces de romper una línea y acabar ellos la jugada con un tiro lejano. Por ello, en los entrenamientos se ensayan jugadas de estrategia, pases rápidos, regates, tiros lejanos y desplazamientos largos. Los delanteros son aquellos jugadores con quienes deben conectar los del centro del campo. A su vez, también existen múltiples tipos de delanteros. Están aquellos que son verdaderos killers del área, que solo tienen la portería entre ceja y ceja y que su porcentaje de acierto es realmente alto. También están aquellos que son más habilidosos con el balón en el pie, pero que a su vez también tienen gol. Por ello, sus entrenamientos están especialmente enfocados a marcar goles practicando desmarques de ruptura buscando dar líneas de pase a los centrocampistas. Los tiros a puerta, el remate de cabeza, el desborde desde tres cuartos de la cancha hasta dentro del área son otras de las exigencias que deben dominar todos aquellos jugadores que viven cerca del área contraria.

Beneficios de jugar al fútbol

El fútbol, además de ser el deporte de masas a nivel mundial, también brinda enormes beneficios. Uno de los principales es su practicidad ya que puede jugarse en prácticamente cualquier parte. Basta con contar con un balón y cuatro mochilas para poder construir un campo en el que realizar un partido o simplemente pegar unos chutes. Asimismo, también estimula algunos valores fundamentales para el mundo capitalista en el que vivimos como es el espíritu competitivo. Además, es un juego de equipo por lo que para poder ganar partidos es necesario poner en práctica el trabajo en equipo.

Asimismo, a nivel físico es junto al tenis, uno de los mejores deportes para practicar. Es ideal para perder calorías y tonificar todo el tren inferior con la musculatura de las piernas, desde los cuadríceps hasta los gemelos. De hecho, numerosos estudios recientes reportan que jugar al fútbol aporta mayores beneficios a nivel cardiovascular que simplemente salir a trotar a diario. Con todo, numerosas personas reconocen que perseguir un balón les aporta una motivación mayor que correr sin ningún tipo de rumbo y solo en muchas ocasiones. Es perfecto para realizar un control exhaustivo de nuestro peso, además de perder grasa.

A nivel social, también es una increíble manera de conocer gente y hacer amigos. Numerosos niños se apuntan al fútbol y encuentran allí a un núcleo duro de amistades. Sin embargo, no solo los más pequeños pueden beneficiarse de esta realidad en los equipos. A nivel amateur o semiprofesional, existen numerosos grupos de personas que organizan partidos o, incluso torneos. No está de más pasarse de vez en cuando para practicar el deporte que más te gusta y conocer gente con los mismos intereses. En algunas ocasiones, también las chicas se animan a jugar a nivel mixto con los hombres, por lo que quien sabe si jugando al fútbol puedes

Posibles inconvenientes del fútbol

Por otro lado, el fútbol también puede presentar algunos inconvenientes. Pese a que no llega a la altura de otros deportes como las artes marciales mixtas, existe contacto que puede ocasionar daño físico. De hecho, una de las lesiones más comunes es la rotura del menisco o del cruzado que puede dejarte medio año aproximadamente en el dique seco. En el juego aéreo, también se producen situaciones con sangre. Sin ir más lejos, no hace mucho un jugador del Atlético de Madrid como Diego Godín llegó a perder hasta tres dientes en un choque. Por ello, también hay que valorar estos aspectos a la hora de elegir aquella posición en la que queremos jugar.

Si elegimos dedicarnos a una forma más profesional, por desgracia el fútbol es uno de los deportes donde más reina la violencia entre los aficionados y los propios jugadores. En partidos con marcadores ajustados, o donde haya una mayor rivalidad, los encuentros pueden acabar con golpes e insultos. Antes de meternos de lleno, o apuntar a nuestros hijos, en un deporte como éste también debemos valorarlo. Los niños juegan al fútbol para divertirse y pasar un buen rato. Sin embargo, algunos padres no lo entienden así y quieren convertir a sus hijos de bien pequeños en futuras estrellas del fútbol. Si éste es tu caso, si no quieres meter una presión demasiado alta a tu hijo, no lo apuntes a jugar a un deporte de masas como este. Este no puede ser tu caso, pero si el de algún otro padre que juegue con tu hijo.

Con todo, a la hora de decidir si practicar fútbol, uno debe poner en la balanza los argumentos de las dos bandas y ver qué le compensa más. La mayoría, pese a los inconvenientes que puede representar la práctica del balompié, acaba optando por lanzarse al vacío y empezar a jugar a este deporte.

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