A lo largo del embarazo, pese a que muchas crean que lo mejor es el descanso constante, hacer deporte una vez superados los primeros meses es altamente recomendable. Subiremos de peso a medida que se vaya fecundando nuestro futuro hijo o hija. Es totalmente normal, pero hacer un poco de deporte nos ayudará a controlar los posibles dolores de espalda por una subida demasiado grande de peso, además de mejorar nuestro estilo de vida consiguiendo estar de mejor humor y sobrellevar con una mejor disposición el hecho duro de un proceso tan largo como el de un embarazo, con ejercicios para adelgazar en casa.

¿Qué es hacer deporte para embarazadas?

Sin embargo, el deporte para embarazadas debe realizarse en el momento justo y no antes ni después. Los primeros meses no son fáciles, pese a que nadie se de cuenta que en nuestra barriga se está criando un niño. Por ello, durante los primeros tres meses del embarazo donde puedes notar náuseas, fatiga, falta de apetito sexual o sentirse altamente cansada, practicar deporte dependerá en gran medida de tu estado físico. Si estás acostumbrada a realizar entrenamientos de intensidad, llevas una vida activa y tu cuerpo está habituado a practicar deporte, podrás realizarlo sin problema. No obstante, debes tener la autorización de un médico, y no someterte a prácticas dañinas como son los deportes de alto riesgo, o aquellos donde hay la posibilidad de sufrir un golpe que pueda provocar complicaciones en tu embarazo. En caso contrario, si estás acostumbrada a llevar una vida más tranquila, no estás acostumbrada a realizar deporte, en ese caso lo mejor será guardar reposo durante el primer trimestre de embarazo y esperar a partir del cuarto mes para empezar a someterte a una practica deportiva de mayor exigencia. El cansancio y los mareos son habituales y, por tanto, en esta primera etapa es realmente necesario extremar las precauciones.

No olvides que a lo largo de estas 15 semanas iniciales, el cuerpo tiene un enorme trabajo para empezar a iniciar el proceso de gestación del bebé. La dieta, el descanso y diferentes circunstancias pueden ser cruciales en el desarrollo del embarazo. Por tanto, una vez superada esta etapa inicial podemos iniciar una actividad deportiva de forma gradual sin la necesidad de forzar en ningún momento por miedo a sufrir cualquier tipo de lesión. Obviamente, en ningún momento podemos evitar todos los cambios en el estado de nuestro cuerpo que podemos sufrir. Para empezar, la subida de peso que en todo momento debemos intentar que sea controlada. El nivel de sangre en nuestro cuerpo, así como nuestra frecuencia cardíaca, también se ven aumentados y estos son factores que pueden ser determinantes a la hora de realizar deporte de forma controlada. Al mismo tiempo, a nivel respiratorio también nos costará controlarla en una carrera continua ya que también debemos dar oxígeno al bebé, al mismo tiempo que los pechos aumentan de tamaño. Unos factores físicos también a tener en cuenta en el embarazo. Los ejercicios de fuerza no están recomendados.

Pese a todo, no todo acaba aquí sino que los cambios hormonales y en nuestro cuerpo también son más elevados. Al cabo de los tres meses, realizar abdominales también tendrá una complicación añadida. El útero se va haciendo grande por el crecimiento del bebé, mientras que esto puede llegar a notarse a la hora de ir al lavabo a hacer pipí, así como en toda la parte de la pared abdominal que puede afectar a la hora de realizar contracciones en toda esta zona. A nivel mental, se producirá una revolución hormonal y esto provocará que el cuerpo pase por muchos estados diferentes desde una alta motivación y una felicidad plena hasta una posible depresión. En este sentido, cuando queremos hacer deporte lo más importante es lo que nos pueda decir nuestro cuerpo. Habrá días que estemos mucho más cansadas de lo normal, pero es un efecto totalmente normal al enorme trabajo y esfuerzo que está realizando nuestro organismo para fecundar al niño o niña. Por ello, antes de ponernos a realizar deporte escuchemos atentamente a nuestro cuerpo ya que nos dará más información de lo que pensamos. Si nos dice que hay que descansar, lo haremos sin rechistar. Pese a todo, intentemos mantener el ritmo de entrenamiento normal de 2-3 veces semanales. Mantener una rutina normal será positivo para nosotros ya que nos permitirá llevar una vida normal y evitar lo anormal que pueda parecer estar embarazada. Beber agua siempre es importante cuando hacemos deporte, pero ahora más que antes ya que el gasto energético es aun mayor. Cualquier signo o molestia debemos parar de forma inmediata.

Beneficios de realizar deporte estando embarazada

Con todo, realizar deporte estando embarazada tiene enormes beneficios para nosotros ya que nos permite mantener un estilo de vida saludable. Los más destacados son los siguientes:

  • Estar fuertes psicológicamente. Pese a estar embarazadas, nuestra vida debe seguir siendo totalmente normal. Realizar deporte entra dentro de nuestra rutina y, por ello, no debemos dejar de hacerlo salvo que sea una causa excepcional que requiramos reposo.
  • Controlar los dolores de espalda. La subida de peso demasiado elevada puede provocar intensos dolores lumbares. Así, si realizamos deporte podremos controlar esta posible subida de peso y mantener un estilo de vida saludable.
  • Llevar una vida social activa. Poder desconectar de todo el proceso de embarazo también es realmente positivo. Por ello, hacer deporte puede ser una vía de escape para mantener el contacto con nuestros amigos durante todos los meses que durará la gestación.
  • Vida sana. Realizar deporte es muy saludable siempre, incluso para las embarazadas. Por ello, mantener una vida activa facilitará la respiración, tanto a nivel personal como del bebé, así como la frecuencia cardíaca durante el embarazo.

Tipos de deporte permitidos para embarazadas

Por tanto, realizar deporte siempre es positivo, partiendo de la base que se haga siempre con moderación y nunca se abuse de él. La base más importante es tener claro cuáles son nuestros límites, y nunca sobrepasarlos tanto en la carga de peso como en la frecuencia de los ejercicios que se vayan a realizar. Por ello, los expertos no recomiendan realizar sesiones de trabajo que superen las dos horas ni empezar a la máxima intensidad de forma directa. Es especialmente recomendable el trabajo gradual que aumente la carga y las pulsaciones de forma tranquila y pausada para evitar cualquier tipo de molestia física que se pueda reproducir durante la práctica deportiva. La respiración y la hidratación antes, durante y después de realizar ejercicio es también de una importancia vital, no solo por temas de salud sino para aumentar el rendimiento y cumplir los objetivos que nos hayamos propuesto incluso durante la fase del embarazo. Además, no tenemos que olvidar el crecimiento que podemos experimentar en la barriga a lo largo de los meses de fecundación y, por tanto, se deben variar los ejercicios y prestar especial atención a toda la zona de la pared abdominal.

Partiendo de estas circunstancias, y siempre atendiendo a todos estos factores, una de los principales deportes más recomendados para embarazadas no es otro que el de salir a caminar. Andar durante 20 o 30 minutos cuenta con enormes beneficios. El primero, obviamente, es que no requiere de un gran estado físico. Además, se puede compaginar con cualquier tipo de actividad cotidiana. Vamos a comprar el pan y, podemos realizar un paseo de una media horita que nos permitirá realizar algo de deporte. Si queremos algo más de intensidad también podemos optar por salir a correr, una buena actividad para conocer gente. Sin embargo, este tipo de deporte solo está permitido durante los primeros meses del embarazo ya que a medida que la barriga vaya creciendo, las opciones de realizar running se irán reduciendo de forma drástica. Por tanto, es un tipo de actividad que tiene fecha de caducidad para nosotros. La natación también entra dentro de nuestras opciones. Es una actividad de tonificación realmente recomendable para los músculos, y que además es realmente sana porque no tiene ningún tipo de impacto o posible problema con nuestro físico. Además, también encontraremos algún tipo de actividad dirigida de aqua-gym si no queremos hacerlo por nuestra cuenta.

En la misma línea, también tendremos a la bicicleta, aunque por seguridad, es más recomendable hacer spinning. Su posición es fija y no corremos el riesgo de caernos y poner en riesgo la vida de nuestro bebé. La hidratación en todos estas actividades insistimos que es de vital importancia porque si no podemos correr riesgos de salud. Si, en cambio, queremos actividad más relajantes podemos optar por el yoga o el tai-chi. Es una mezcla entre meditación y deporte que ayudará a nuestra tonificación, así como mejora de la mobilidad y la flexibilidad de nuestros diferentes grupos musculares. En las fases avanzadas del embarazo son realmente recomendables. Hacer deporte cuando estamos embarazadas nos aportará una dosis de vitalidad que nos permitirá hacer más llevadero esta larga etapa ilusionante antes de convertirnos en madres. También nos mantendrá motivadas y, obviamente, utilizarlo como enlace para realizar algo de vida social durante la primera parte de esta etapa que durará nueve meses aproximadamente antes de llegar al parto.

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