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Hoy en día, debido a las presiones del sistema en que vivimos, los problemas de salud o por el deseo de reencontrarse consigo mismo, miles de personas al rededor del mundo se han abocado a practicar una disciplina ancestral, que ha ganado mucha popularidad con el paso del tiempo.

Quizás ya sepas de qué estamos hablando, nos referimos al yoga. Esta disciplina puede ser practicada por personas de diferentes edades. De hecho, es recomendable para las personas de la tercera edad, ya que les permite mantenerse activos y disfrutar de mayor flexibilidad y concentración.

El yoga se trata de una serie de posturas que tienen la finalidad no solo de cultivar el cuerpo, como sería el caso de los deportes, sino que también ayudará a la persona a cultivar la mente y el espíritu. Esta práctica tiene su origen en la India y es muy común en las personas que profesan el hinduismo, por lo que está estrechamente relacionada con la religión.

A pesar de tener sus raíces en el oriente, se ha extendido por todo occidente, llegando hasta los lugares más remotos.

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No solo se trata de posturas, que quizás te puedan parecer un tanto complejas, también está relacionada con la respiración y la meditación, con el propósito de mejorar la vida espiritual de las personas, mediante redescubrirse y aceptarse a sí mismo.

Ahora bien, existen diferentes tipos de yoga, ¿te gustaría saber cuáles son a fin de poder practicar alguno?... A continuación estaremos hablando sobre ello. Además, te estaremos informando sobre las instrucciones que debes seguir, lo que necesitas para practicar esta disciplina y algunos consejos adicionales sobre el tema.

Después de conocer todos estos detalles, tal vez te animes a disfrutar de esta nueva experiencia, y hacer de ella una oportunidad única para progresar.

Instrucciones

A fin de disfrutar de esta práctica milenaria, es importante que tomes en cuenta algunas indicaciones. Por ejemplo, deberás buscar el lugar apropiado para practicar esta disciplina, el cual, principalmente, deberá ser espacioso. No queremos que ocurra un accidente al realizar alguna de las posturas, tampoco queremos que te golpees por no calcular bien las distancias.

Por otra parte, debes conseguir los implementos necesarios para hacer yoga. Entre ellos encontramos el tapete o mat, un bloque de yoga, una toalla y una botella de agua, ya que algunas posturas requieren gran esfuerzo físico y es posible que llegues a transpirar.

En cuanto a la vestimenta, no es necesario que compres algo especial. Bastará con un pantalón y una camisa, estos pueden ser al cuerpo u holgados, según lo prefieras. Lo cierto es que lo más recomendable es que te permitan realizar los movimientos con libertad y comodidad. Tampoco es necesario un color en especial, aunque muchos optan por el blanco.

Luego que tengas los implementos, la vestimenta y el espacio, lo siguiente que debes hacer es saber cuáles son los pasos a seguir.

Lo primero que debes hacer es dedicar unos cuantos minutos al día para la meditación, lo cual requiere que estés en silencio y sepas cómo debes respirar. Inhala profundamente por la nariz, hasta llenar tus pulmones de suficiente aire, y exhala lentamente por la boca. Repite el procedimiento una y otra vez.

También podrías incluir algún canto o mantra para poder calmar la mente y enfocar tus pensamientos. Después, deberás establecer cuál es tu intención para practicar el yoga.

Luego, podrás hacer un poco de calentamiento corporal realizando el saludo al sol. El cual consiste en colocarse de pie e inclinar el tronco hasta los pies y luego levantarse extendiendo los brazos hacia el cielo. Hazlo cuantas veces consideres necesario.

Después, incorpora otros tipos de estiramientos, flexiones, puentes o, si ya te sientes preparada, puedes hacer algunas posturas básicas del yoga, como la postura de la montaña, la del árbol, la del guerrero, la del triángulo, la del pez o la del perro mirando hacia abajo.

Para finalizar, hazlo siempre con una postura de relajación, como lo es la postura del cadáver. Esto, no debe ser una excepción sino parte de una regla.

Si no conoces la manera correcta de realizar estos movimientos, lo más recomendable es que leas un poco sobre las posturas del yoga o pidas la ayuda de un profesor, a fin de evitar una lesión causada por un mal movimiento.

A algunas personas les intimida un poco la presencia de otra persona. Tal vez les dé pena por pensar que no lo están haciendo de la manera correcta. Sin embargo, el profesor no solo será tu guía sino que también te llenará de positivismo, paz y energía.

Considera la posibilidad de variar tu rutina diaria. Haz una mezcla de sesiones fáciles y difíciles. También podrías variar en cuanto a la duración de las sesiones de práctica. Algunas veces pueden ser largas y otras, cortas.

Si así lo deseas, puedes invitar a algún amigo para que te acompañe a realizar los ejercicios de yoga. Incluso, algunos de ellos requieren del trabajo en equipo. Por otra parte, te sentirás más a gusto y motivado.

Verás que en muy poco tiempo tu cuerpo se hará más flexible, equilibrado y fuerte. De manera que podrás realizar posiciones que anteriormente te costaban mucho o podrás incluir algunas de mayor dificultad.

También respirarás mucho mejor y aumentará tu capacidad de concentración. Es decir, podrás sentirte bien contigo mismo y alcanzar la plenitud espiritual.

Que Necesitas

Antes de decidirte a practicar esta disciplina, es importante que conozcas algunos tipos de yoga que existen. Es decir, las nueve ramas del árbol del yoga, cuya finalidad es unir el cuerpo y la mente. Sin embargo, independientemente del tipo de yoga que desees practicar, trabajarás la meditación y la conexión entre la conciencia individual y la universal.

Entre los tipos de yoga encontramos el Bhakti yoga, se trata del camino de devoción y adoración a Dios. Su intención es cultivar una relación especial con lo divino. Se practica utilizando sesiones de cánticos.

También está el Hatha yoga, es ideal para aquellas personas que buscan consolidar su cuerpo y mantener una buena salud física, ya que se trata de la exploración del cuerpo a través de las diferentes posturas del yoga. Este es el tipo de yoga más común en occidente.

Por otra parte, también está el Japa yoga o yoga con mantras. Un mantra es una palabra, frase o sílaba que se repite en voz alta, con el propósito de centrar la mente y que esta pueda entrar en armonía con el cuerpo.

Otra rama del yoga es el Jhana yoga, que también es conocido como el yoga del verdadero conocimiento. Quienes practican este tipo de yoga, están en la constante búsqueda de la sabiduría a través de ellos mismos mediante el debate y la razón.

El Karma yoga es ideal para aquellas personas que tienen como propósito en la vida, servir a la humanidad, ya que es un camino desinteresado, el cual ve al yoga como el medio para poder ofrecerse a Dios, sin necesidad de esperar recompensa alguna.

Uno que quizás ya hayas escuchado es el Tantra yoga, ya que muchas personas lo relacionan erróneamente con una forma de sexo del tipo espiritual. Sin embargo, el sexo es solo una minúscula parte del yoga tántrico. Este trabaja en la parte del ritual, la meditación y el misticismo. Una de las ramas del yoga tántrico es el hatha yoga.

El Laya yoga o el yoga kundalini tiene la finalidad de actuar con base en los chakras o centros de energía, con el propósito de lograr el dominio de cada uno de ellos para hallar el verdadero poder.

Otro tipo de yoga, del que podemos hablar, es el Raja yoga. Es uno de los tipos de yoga más clásicos, ya que se trata del desarrollo de la mente. También es conocido con el nombre de la senda del rey y su objetivo es poder mejorar la capacidad de concentración de la persona.

También está el Kriya yoga. Esta es una técnica avanzada para lograr la evolución espiritual con el propio ser. También es conocido debido a su deseo de lograr la unión con el infinito a través de diversas acciones.

Por otra parte encontramos el Sahaja yoga, el cual tiene como objetivo principal conseguir estar completamente consiente de nuestro verdadero ser. También se conoce como la unión con el poder, que está presente en todo lugar, del amor divino.

El Anusara yoga, que también es conocido como el yoga de la filosofía tántrica, se trata de percibir el universo mediante nuestros propios sentidos, como una manifestación de Dios.

El yoga aéreo, como su nombre bien lo indica, se trata de practicar el yoga en el aire, y cuenta con muchos beneficios tanto para el cuerpo como para la mente.

Por último, y no menos importante para nuestro bienestar, está el Kripalu yoga, el cual es un instrumento para alcanzar la autonomía y el crecimiento personal. También se conoce como el yoga de la auto-aceptación.

Consejos

No intentes ir demasiado rápido. El yoga no se trata de una carrera, más bien la idea es ir poco a poco. Conocer nuestro cuerpo y cómo reacciona a cada una de las posturas, no se logra de la noche a la mañana. Por ello, será necesario que cultives la paciencia y te tomes el tiempo suficiente para completar el proceso.

Yoga

Por otra parte, si no eres lo suficientemente flexible, no quiere decir que no puedas practicar yoga. Este es un error común al momento de comenzar a practicar esta disciplina. Por el contrario, la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio se irán ganando a medida que transcurra el tiempo.

También jugará un papel muy importante tu actitud e interés por ir mejorando. Sin embargo, evita ir más allá de lo que tu cuerpo te permite. Debes estar consiente de cuáles son las limitaciones de tu cuerpo y no forzarlo. Recuerda que se trata de un proceso de evolución paulatina.

Además, deberás procurar desconectarte del mundo exterior, no importa si este se está cayendo a pedazos. Intenta concentrarte y no te frustres si, con facilidad, sales de ese estado. Al igual que los músculos requieren entrenamiento, la mente también lo necesita. Pero eso no se logra de la noche a la mañana.

El camino para llegar a la concentración es la respiración. En la medida de lo posible, debes centrar tu mente y tu atención en la respiración. De ese modo, te será más fácil poder llevar a cabo cada una de las posturas.

Si tienes problemas de salud como lesiones de rodilla, espalda, cervical, columna o de algún otro tipo, es importante que realices yoga bajo la supervisión de un experto. Él podrá indicarte cuáles son las posiciones que puedes realizar. Algunas podrían agrandar el problema, mientras que otras podrían ayudarte a corregirlo o mejorar tu estado de salud.

Con excepción del caso de la meditación, a la hora de realizar los ejercicios de yoga, deberás respirar siempre por la nariz. Hazlo de forma pausada, coordinándola con cada movimiento que realices. Así disfrutarás la experiencia.

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