Cuando una persona se aficiona a la práctica del esquí, y comienza a adentrarse en este mundo que combina el ejercicio deportivo con el disfrute de la naturaleza en su lado más majestuoso, como son las montañas y valles a gran altitud cubiertas de nieve, tiene que aprender muchas cosas sobre este deporte, como es lógico.

Aparte del mismo aprendizaje de manejar los esquíes y no caerse, una cosa que suele llamar la atención es observar que las pistas e itinerarios propuestos están señalizadas con diversos colores y balizas, que en principio no se sabe muy bien para qué sirven.

Los colores catalogan las pistas por niveles de dificultad y tienen un propósito muy definido, y por eso vamos a ofrecerte varios datos para que conozcas cómo son los diferentes tipos de pistas de esquí.

Cómo son los diferentes tipos de pistas de esquí

Dos tipos de pista

Hay dos tipos de pistas de esquí claramente diferenciados. Por un lado están las pistas de descenso, que habitualmente se encuentran dentro de los terrenos o cercanías de la propia estación de esquí, junto a los remontes y telesilla para subir a la parte alta de esas pistas que luego bajarán los esquiadores.

Por otro lado, están las pistas de travesía, con recorridos más largos y sin desniveles pronunciados, diseñadas para realizar en ellas marchas equipados con esquíes especiales ya que en ellas se realizan recorridos de resistencia en lugar de velocidad.

Aparte están los recorridos fuera de pista y los itinerarios, que pueden ser de cualquiera de los dos tipos reseñados, pero que están fuera de las estaciones de esquí porque son grandes, tienen un nivel de peligrosidad que no se puede controlar por las propias estaciones, no son aptas para el esquí masivo o turístico, y no cuentan siquiera con algún tipo de señalización, aunque los itinerarios sí están balizados, pero sus características, similares a los recorridos fuera de pista, hacen que no estén destinados a los esquiadores noveles.

Por colores

Las pistas están señalizadas por colores, para facilitar la identificación del nivel de dificultad de cada una de ellas por parte de los visitantes de una estación de esquí, y así cada persona elija aquella que se adapta mejor a sus capacidades y destrezas.

Verdes

Las pistas señalizadas con el color verde son las más fáciles de transitar, tienen poca pendiente -entre un 10 y un 15 por ciento-, y están en las cotas más bajas de la estación de esquí, son las más cortas, normalmente de menos de 500 metros de longitud, están más resguardadas de las inclemencias meteorológicas que puedan suceder, como la nieve o el viento, y los remontes en ellas son especiales para principiantes, más lentos para que hasta los usuarios más novatos o en peores condiciones físicas no se amedrenten por su traqueteo. Estas pistas son las ideales para quienes debutan en los deportes de nieve.

Azules

Son pistas también fáciles y destinadas a los esquiadores con un nivel de destreza medio-bajo, aunque tienen pendientes mayores que las pistas verdes y son el siguiente nivel de dificultad en el esquí. Estas pistas no son para aprender, pues por ellas pasan todo tipo de esquiadores y practicantes de snowboard, de todos los niveles, y los remontes ya son normales, sin facilidades para los noveles. Pero no tienen demasiado desnivel y acostumbran a ser anchas, en terreno llano y sin grandes cambios de rasante ni “bumps” -obstáculos varios.

Cómo son los diferentes tipos de pistas de esquí

Rojas

Estas ya son pistas con gran dificultad, son para esquiadores y deportistas de nivel medio-alto, con experiencia en la nieve, pues llegan a tener pendientes incluso del 40% y en ellas se pueden alcanzar altas velocidades que implican un peligro cierto para los que se están iniciando en el esquí y demás deportes de nieve. Aquí ya se pueden encontrar cambios de rasante más importantes, zonas de paso estrechas y baches y obstáculos.

Negras

Las pistas con señalización en color negro son pistas muy difíciles para los noveles, son sólo para esquiadores y surferos experimentados de nivel alto-muy alto, pues cuentan con pendientes enormes que pueden superar el 50%, con pasos muy angostos para los que es necesario una gran destreza para ejecutar giros muy técnicos en puntos sin mucho espacio. Son las pistas de más belleza, ya que están en las cotas más altas del territorio de la estación de esquí, no hay aglomeraciones de usuarios y tienen grandes desniveles que favorecen unas vistas espectaculares para quienes llegan a ellas.

Moradas

Estas pistas son aún más difíciles que las negras, hasta el punto de que sólo se encuentran en algunas estaciones y en muchas ocasiones sólo hay una de estas características. Están destinadas a los esquiadores profesionales o deportivos con la máxima capacidad y experiencia.

Anaranjadas

Los itinerarios están marcados con este color, pero hay que recordar que son rutas propuestas por la estación de esquí, pero que no han sido revisadas por sus técnicos, y de los que no se responsabiliza ni de su estado ni de su peligrosidad.

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