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El yoga Iyengar, es una variedad del yoga que se implantó gracias a B.k.s y sus hijos, que eran Geeta y Prashany Iyengar (de ahí, el nombre de este tipo de yoga). El padre, Iyengar, estuvo practicando y dando clases hasta que murió, en el centro Ramamani Iyengar memorial institute Pune. Es una de las modalidades (como algunas otras) del yoga clásico.

¿Qué ofrece este tipo de yoga? Entre algunas de sus virtudes, están las de intentar equilibrar y alinear el cuerpo. No es moco de pavo. El conseguir una correcta alineación de la columna es muy importante no sólo para evitar dolencias en la espalda, las cervicales, las lumbares, etc. Sino también para evitar caminar “doblados”, coger malas posturas… y repercutir todo esto, a la larga, en la salud.

Instrucciones

  1. Entre las posturas más famosas o más recurrentes en el yoga Iyengar, están las posturas de la montaña. Ese ejercicio y/o postura, seguramente la hayáis visto antes. Si sois un poco yoguis, os sonará tadasana, si no, la postura en la que tienes una pierna hacia arriba.
  2. Otras que se repiten mucho, son las que estás sentado/a, junto con la cadera, los pies, la columna… totalmente alineado. De este modo, se consigue tener una canalización de las energías y una correcta postura corporal.
  3. Se puede diferenciar de otros tipos de yoga, porque con este, no hay problemas en utilizar accesorios. Es decir, si de algo presumía iyengar, es de qué se podían utilizar almohadones, cojines, bloques, mantas, correas, cintas, sillas, etc. Todo esto, para ayudar básicamente, a todas las personas que empezaban con esta modalidad y no tenían todavía ni un buen manejo de la coordinación, ni mucha flexibilidad, falta de tono muscular, etc. Empezar siempre, con algo de ayuda, beneficia mucho a los principiantes. Según se va avanzando, se van eliminando los materiales.
  4. Deberás saber que a pesar de ser un yoga clásico y/o tradicional, las posturas son muy cansadas (la mayoría), pero que según vayas practicándolas y avanzando con ellas, podrás comprobar como aumenta tu resistencia, tienes más flexibilidad, mejoras la tonificación del cuerpo… y mejoras la respiración.
  5. Una de las preguntas más frecuentes o recurrentes son las dudas de saber si se puede practicar este tipo de yoga, por ejemplo, si tienes sobrepeso, si te sirve para adelgazar, si tonificas, si puedes hacerlo a cualquier edad, etc. Pues vamos a ir contándoos. Para empezar, no importa si te sobran algunos kilos. Puedes practicarlo sin problemas. Aquí lo que se va a trabajar, sobre todo, es la flexibilidad y la fuerza. Y eso no depende tanto de los kilos que te sobran o no. De hecho, si vas practicando este yoga, comprobarás como poco a poco, vas adelgazando. Por tanto, punto a favor.
  6. Respecto a la edad. En el yoga Iyengar, no hay edades… pueden realizarlo jóvenes, ancianos… todo se irá valorando según sus capacidades y de ahí, se irá trabajando. Por tanto, por supuesto que se puede.
  7. Como os decíamos antes, en el yoga Iyengar, tiene el sobrenombre o se le puede conocer, como el yoga del mueble o mueble de yoga. Esto hace referencia, a lo que os comentamos de los artilugios que se pueden utilizar para practicarlo.
  8. No os dejéis engañar al pensar que es un tipo de yoga más, que será más sencillo porque puedes ayudarte de artilugios para practicarlo, etc. ¡Nada más lejos de la realidad! En esta modalidad de yoga, se suda. Y se suda mucho, amigos. Es cansado, muy cansado. Se trabaja todo el cuerpo. Desde los brazos, los hombros, los antebrazos, las caderas, la pelvis, los pies, las piernas, etc. Moverás todo el cuerpo y, sobre todo, tendrás y si no la tienes, lo conseguirás, tener mucha flexibilidad y mucha fuerza muscular. Todo ello siempre, muy controlado. Os vigilarán y se asegurarán, de que, en todo momento, tengas una correcta alineación de la columna.
  9. ¿Es, por tanto, un yoga que sirva sobre todo para hacer ejercicio y ponerte en forma? La respuesta es no. En parte, se trabaja todo el cuerpo, gran número de músculos y demás, sí. Pero hay otras modalidades de yoga que, con sus bases y sus ejercicios al ser más elaboradas, son más cansadas y más físicas. En el Iyengar, más que a un nivel físico, se preocupan, por el nivel de salud.
  10. Por ejemplo, una de las preguntas que os contestamos ya, es que si en tu caso, te preocupa o te da miedo no poder practicarlo porque te duelen ciertas partes del cuerpo, tienes lesiones pasadas, etc. Este es precisamente, el yoga más adecuado para ti. De hecho, muchos empiezan con el y se integran, porque iban buscando poder canalizar sus males, las dolencias… y alivia muchísimo. Tened en cuenta también que hay un montón de asanas que están enfocadas exclusivamente, a sanar y aliviar dolores.
  11. Lo mismo ocurre si eres una persona que está sumamente estresada, que tiene mucho estrés encima.
  12. Hay muchos asanas que también están destinadas a poder respirar correctamente, a relajarse, a encontrar la paz… todo ello conseguirá que empieces a aliviar las tensiones, a relajarte, a desconectar, tener una mayor paz interior, serás más feliz y canalizarás toda la rabia, el estrés o los problemas, etc.
  13. No debes preocuparte de si tienes dolencias, poder acabar peor por las posturas ni por tener lesiones pasadas. Si de algo sirve este yoga y te ayudarán, es precisamente, a que todas las asanas se realicen de manera lenta, paulatina, con suma atención a los movimientos, a la columna, a todo el cuerpo en general. Por ello, siempre estarán vigilando de tus capacidades, de tus lesiones, de que puedes hacer y también de lo que no. Todo ello, para ayudarte a mejorar y reponerte. Para ello, no olvides nunca, decir en cuanto te apuntes, al maestro, qué dolencias tienes, que te duele, lesiones que hayas podido tener, miedos, inseguridades, etc. Todo. Cuanto más sepa sobre tu estado físico, más podrá ayudarte.
  14. Te darás cuenta poco a poco, como tras ir haciendo este yoga, irás ganando más flexibilidad, tanto como para poder doblarte sin problemas y sin dolores.
  15. Ganarás también mucha tonificación. Es por ello, que también está indicado para perder peso. No tanto como un ejercicio de cardio, como si porque se tonifica el cuerpo. Se va ganando una mayor firmeza y se consigue que el cuerpo se estire, por ende, los músculos también y al ir intentando ganar una correcta posición de la espalda, ópticamente, caminas mejor, más erguido/a, más recto/a, más estirado/a y todo ello, te hace ver más esbelto/a. Fortaleces también el cuerpo, así que ganarás resistencia y la piel obtendrá un mejor aspecto. Las carnes más prietas, menos celulitis, menos flacidez, etc.
  16. El estrés, está en muchas ocasiones, relacionado con las contracturas musculares, con el agarrotamiento en las cervicales, en la zona del cuello, en dolores de espalda… si es tu caso, no lo pienses y empieza a dejarte asesorar para hacer yoga Inyengar. Al liberarte del estrés, meditar, dejar la mente en blanco, respirar profundamente, tener tranquilidad y paz, el cuerpo libera endorfinas.
  17. Con el yoga, se trabaja la parte de las energías y se consigue que se vayan aliviando las tensiones y, por ende, todo lo que se engarrota por el estrés y los nervios. Si lo vais practicando y conseguís estar un par de meses con esta práctica, más que seguro, que os daréis cuenta de que estáis mejor, tenéis menos dolencias, no os lo tomáis todo tan a pecho, podéis dormir mucho mejor por las noches, descansáis y hasta tenéis la mente con una mayor concentración.
  18. Como los nervios afectan a todo el cuerpo, y cuando decimos todo, es tanto a nivel psíquico, como físico, estado mental, energías… a nivel de salud, el estómago también sufre. No sólo por dolencias, sino porque te afecta a comer más o comer menos, retienes líquidos, más celulitis, más volumen, etc. En esto también hay una gran mejora. Elimina toxinas del cuerpo y, por tanto, se obtienen muchos beneficios a nivel físico y de salud.

Que Necesitas

  • Ropa cómoda. Unas mallas o pantalón fino y camiseta.
  • Una esterilla.
  • Una toalla.
  • Bloque para ayudar con algunos asanas.
  • Cintas.
  • Almohadas, almohadones, cojines, etc.
  • Sillas… ayudará a coger una mejor posición si eres principiante.

Consejos

En definitiva, esta modalidad del yoga, el yoga Iyengar, es muy parecido a otro clásico del yoga, como el Hatha yoga.

Se trabaja no sólo a nivel físico, que también. Obteniendo una mejor coordinación del cuerpo, ganando flexibilidad, ganando más fuerza muscular, obteniendo mejoras a nivel de salud… tales como corregir problemas de espalda, contracturas musculares, aliviar el estrés, descongestionar el cuerpo de dolores musculares causados por el estrés, corregir la postura corporal, etc. Influyendo en las energías, aliviando, sanando, mejorando en definitiva la salud de cada uno. Tengas la edad que tengas.

No dudes en cuanto empieces, contarle con total franqueza al maestro, todas las dolencias que tengas, lesiones que hayas tenido y problemas varios que padezcas. Te servirá para pueda asesorarte mejor y ayudarte. Así que sincérate en confianza.

 

 

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